viernes, 19 de abril de 2019

Biografía Lectora



¿Cuándo pasó?










Para comenzar, me encantaría aclarar que no soy una persona que lee mucho, no odio los libros ni nada parecido, solo que leer no es algo que me apasione, me tiene que llamar demasiado la atención para leer un libro. Antes me encantaba leer, pero ahora sin saber porqué, no encuentro nada especial en ellos, como si lo encuentro en otras cosas como escribir, o en la música. Con la música básicamente vuelo a otro mundo, pero eso ya es otro tema. Volviendo a la literatura, siempre que hablo con personas que realmente si les apasiona leer, me impacta la verdad, es hermoso ver como la literatura puede apasionar a alguien y sinceramente a mí también me encantaría que pase eso, que me encante leer, pero lamentablemente no es así. A veces me acuerdo cuando mi papá me regaló un libro. Había quedado encantada, le pedí que me compre los otros tomos, y trato de recordar cuando fue que deje de leer, o me dejó de gustar leer.
Si tengo que hablar de libros siempre aparece en mi cabeza la portada de un libro de Juan José Dimilta, que está en la biblioteca en el living de mi casa, y que cuando era más chica, se encontraba en un lugar bastante visible, y siempre que iba a leer mis cuentos cortos, los cuentos para niños, lo veía y decía en mí cabeza que lo iba a leer, años después y todavía no lo leí. Ahora lo veo y me doy cuenta que ya no quiero leerlo. De los cuentos cortos que leía, nunca me interesó saber cuál era cada uno de sus autores, por lo tanto, no tenía uno favorito. Hoy en día tampoco tengo un autor favorito, ni un libro favorito.
El primer libro que leí (refiriéndome a un libro “serio”) y que me dejó una marca, fue El Principito, que fue mi libro favorito en su momento. Otro que también leí, obligatoriamente para Lengua y Literatura, y que me dejó una enseñanza fue En la Línea Recta.
Como dije anteriormente, no leo mucho, pero cuando lo hago me gusta tener un separador a mano, es como si fuese una herramienta esencial para la lectura, sin marcar ni subrayar ningún libro, por la noche (luego de cenar) y en mi cuarto ya que en el living de mi casa está mi familia y nunca están en completo silencio como necesito para poder leer, me distraigo hasta con una mosca. Primero leo la contratapa, veo de qué se trata y luego comienzo desde la página uno hasta la última, sin saltear nada, no me gusta anticiparme de las cosas, siento que se quita la magia de la sorpresa, del no saber qué pasará, y si ya sabes que pasará es aburrido. No tengo una mayor hazaña como lectora, pero si mi mayor frustración como; no terminar Cuatro después de la Medianoche y (aunque tenga mis razones para no hacerlo) no leer más de lo que debería, y creo que esa es una de las razones por la que se lee en el colegio. Creo que es importante leer en el colegio ya que la lectura es parte del aprendizaje, si no leemos no sabemos, la mayor parte de las cosas las leemos, las guías del colegio, las novelas, etc.




Avril García

1 comentario:

  1. Leer es siempre recorrer un camino, camino que a veces parece llevarnos de la mano y andamos sin dificultad, pero que, en otras ocasiones, es sinuoso, se hace difícil ir cuesta arriba. Leer siempre nos pone en movimiento y nos lleva hacia nosotros mismos, deja huellas. Hay momentos de nuestras vidas asociados a ciertas lecturas que son como pendientes o como senderos escarpados y vida y libros se entrelazan y nos cuentan.
    Escribir esta biografía es regresar al punto de partida para comprender cómo, para qué, porqué leemos o no leemos y perseverar en el andar o encontrar la senda para empezar la aventura apasionante de la literatura.
    Gracias por compartir y ojalá en lo por venir redescubras el disfrute y el asombro.

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