Para empezar, nunca fui de leer mucho, solo en la primaria en 6to/7mo si me acuerdo que leía uno que otro libro, pero actualmente no encuentro alguno que me interese en el sentido de leer su contratapa y querer leerlo, aunque tampoco me tomo el tiempo de buscar alguno. Uno de los primeros libros que recuerdo haber leído es “El fantasma de Canterville”. En mi primaria había una biblioteca en la cual te dejaban llevarte libros, pero uno a la vez. Desde chiquita me interesaban los cuentos de terror, entonces cuando lo vi y leí su contratapa me lo llevé. Ese fue el primer libro que realmente me dio intriga leer. Recuerdo que lo termine en 2 días. No era uno de los libros más largos, pero era el primero que lo terminaba en un tiempo corto. Los libros que leí siempre los termine, no hay alguno que me haya quedado por la mitad o por el estilo. La verdad es que no tuve algún libro que me haya cambiado la vida o me haya dejado una marca por el hecho de que no leo mucho y tal vez por esa razón no me paso. Nunca subraye, enmarque ni escribí los libros, prefiero dejarlos como están. Nunca doblaría una página o haría algo que cambie físicamente al libro. Mis géneros literarios favoritos probablemente serian drama, suspenso y policial. Me gustan mucho los libros de misterios, casos, entre otros. A la hora de leer suelo empezar por la contratapa y luego paso al cuento, por lo general no leo las biografías de los autores. No tengo ni tuve un autor favorito, de chiquita no lo tenía por el hecho de que no me fijaba en los autores, simplemente leía, luego cuando fui creciendo recuerdo haber leído libros de autores como Oscar Wilde, John Green, entre otros, pero a ninguno de ellos lo veía como mi favorito. Actualmente no lo tengo por qué no leo. Con el tiempo me di cuenta que mi mayor frustración como lectora seria no haber leído tantos libros en todos estos años, si leí algunos, pero no fueron muchos como me gustaría. Tristemente no podría decir cuál es mi mayor logro como lectora porque no tengo muchas opciones como para poder tomarlo como un logro.
Mi lugar favorito para leer es en mi cuarto a la noche, porque lo considero el momento más tranquilo del día, y de esta forma me puedo concentrar en la lectura. Aunque también podría ser cualquier sitio que sea silencioso, sin algún ruido que me distraiga. Un lugar en el que no puedo leer es en el colectivo ya que me mareo y me suelo perder, o tal vez no le prestó atención a detalles que tal vez son importantes. Muy pocas veces leí en el colectivo, ya que tenía que leer un libro que me pidieron en el colegio y por tal motivo no llegaba con los tiempos. La lectura obligatoria, por un lado, no me gusta. Siento que si alguien lee tiene que ser por su elección, ya que si el libro realmente no le gusta termina siendo una tarea muy aburrida, incluso hasta interminable. Pero por el otro lado podría llegar a pasar que, a una persona que nunca leyó o lo hace muy poco le guste el libro que le pide el colegio, y de esta manera gracias a aquello esa persona comience a interesarse más por la lectura, también poder saber el género literario que le gusta y de esta manera encontrar libros los cuales le interese, le guste. También con el tema de la lectura en el colegio note que desde la primaria hasta ahora cambiaron mucho los instrumentos con los cuales leer, y entre otras cosas. Recuerdo que, de chiquita en la escuela siempre leíamos con libros físicos que a veces teníamos que comprar o nos lo daba la misma escuela, y actualmente lo más común es leer a través el PDF, ya que es más fácil conseguirlo. También otro motivo es que al tenerlo en PDF no gastas dinero, por lo que esto le dio acceso a la gente que no podía comprarse libros, ya que salen caros. En mi opinión prefiero los libros en físico por el hecho de que no me gusta mucho leer a través de un dispositivo electrónico.
Ariana Anfuso

Es cierto que leer no debería ser obligatorio y tu recorrido da cuenta con claridad de esta idea. Sin embargo, la escuela, y lo que hacemos en ella, no es una imposición sino el ejercicio de un derecho. Leer sólo será una elección y un acto libre si se sabe leer, esto es, comprender sin dificultades. La escuela puede o no hacernos gustar de la literatura, pero sí debe, ineludiblemente enseñarnos a leer, a comprender. Pasar de la lectura a la escritura y no hablo de ficción o de libros solamente, es dar cuenta de lo que pensamos, sentimos, deseamos; es construir pensamiento propio, cuestionar y cuestionarse y, al comunicarlo, que se entienda. Este es el arduo trabajo y el desafío que se nos abre en el espacio del aula. Ojalá disfrutemos de aprender juntas.
ResponderEliminarGracias por compartir.