domingo, 28 de abril de 2019

Biografías Lectoras



HUELLA

Mi primer recuerdo relacionado con los libros ocurrió cuando tenía 9 años en el cual, me recuerdo caminando por la calle con mi papa y en ese trayecto  ver una librería que me llamo la atención, para después decirle a mi papa si podíamos entrar a ver, el dijo que si, entramos  y luego de que logre recorrer casi todo el lugar me dijo que podía elegir uno. El libro elegido fue uno de los primero que recuerdo haber leído, este es un libro infantil llamado “Valeria Varita: Disfraz misterioso y otras aventuras” de Emma Thomson, de niña no recuerdo tener un autor favorito, pero la colección de Valeria varita de esta autora eran de mis libros favoritos para leer, ya que de echo seguí comprando mas de sus libros.
Cuando era más chica solamente leía cuentos en español, pero al ir creciendo aprendí un poco de ingles y amplié mi lectura, también para ese lado, y actualmente leo tanto en español como en ingles fluidamente. Este tipo de lectura se me hizo mucho más fácil gracias a la tecnología, ya que puedo leer libros en otro idioma fácilmente, sin necesidad de comprarlos, aunque de verdad me gustaría, también si no entiendo alguna palabra se hace más fácil, ya que puedo traducirla muy fácilmente gracias al Internet.  La tecnología me hizo un poco mas fácil el tema de la lectura, ya que a veces no se pueden acceder a libros en papel, eso no quiere decir que los deje de lado, ya que todavía me da mucha emoción agarrar físicamente un libro nuevo, o que vuelvo a leer y aunque en este momento mi biblioteca personal es pequeña, le tengo mucho cariño y espero en futuro poder agrandarla.
Actualmente no tengo un autor o género literario favorito, ya que simplemente me enfoco en el contenido individual de un libro que me llamo la atención.
Para mí, mi mejor hazaña como lectora es la de aprender a leer un idioma , ya que además de gustarme el aprender otros idiomas, agrando mi espacio de lectura ampliamente, al poder acceder a la lectura  de muchos otros libros. Por el contrario mi frustración como lectora es no lograr terminar un libro continuamente, ya que al dejar de leer, ya sea por falta de tiempo o por muchas otras razones como la de guardar un par de páginas para después, hacer que me desconecte de ese libro, y me olvide de el contenido de este, por lo cual debo volver a leerlo, para terminarlo.
El por qué leo no sabría cómo responderlo, pero lo que puedo decir que al leer y terminar de leer un libro siento un gran sentimiento de satisfacción y más si es un final que me agrada, aunque también un poquito de tristeza, por así decir, al no saber con qué seguir después o si es que el final no es lo que me espera, para después aparecer un sentimiento de decepción, combinado con enojo, ya que le diste tu tiempo a algo que genero esas sensaciones, pero así como son generadas emociones negativas también están las positivas y eso toma una gran parte, ya que generan algo muy lindo y que de verdad vale la pena experimentar.
En mi caso un libro nunca me dejo una huella importante, pero cada lectura siempre me deja algo en que pensar, un sentimiento, una idea, sensaciones a veces extrañas, nuevas o partes y finales que te dejan llorando, ya sea que me hayan sacado una lagrima o me que me han dejado llorando por horas, entre otras muchas cosas.
Yo siento que esas cosas son muy impresionantes, ya que son palabras la que lo hacen, son palabras las que hacen que tu mente les dé una voz, un paisaje y muchas otras cosas, que le dan vida al relato. Es impresionante, que una persona logre que colabores con ella sin siquiera saber la existencia del otro, que sus palabras logren hacer algo en ti y aunque todavía  ningún libro haya logrado cambiar mi vida drásticamente, definitivamente  siento que estos siempre serán parte de ella.

ANTOANET MEYER.


martes, 23 de abril de 2019

Biografias lectoras


                               Encontrarme con la lectura


Mi primer recuerdo relacionado con los libros fue principalmente en la primaria, donde teniamos una vez a la semana un taller de lectura,donde leiamos un libro o cuento y haciamos un debate sobre el. 
El primer libro que recuerdo haber leido fue "Caidos del mapa" de Maria Ines Falconi, sin embargo tiene varias edicciones las cuales no lei pero me gustaria. En quinto grado lograron abrir una biblioteca en mi colegio de la cual me llevaba algun libro o cuento, y a las semanas iba a buscar otro con entusiasmo o en las horaas libres ibamos y leiamos.
Al crecer un poco,no tuve ese deseo de volver a leer. Pero si poder apreciar  que  mi genero literario preferidoes ciencia ficcion o el drama. Mi lugar para conectarme con la lectura es un lugar al aire libre,en silencio, o sonidos suaves,en el patio de casa, en la playa y me es necesario estar sola , sino me cuesta mucho concentrarme.
La mejor hazaña que creo que tengo como lectora es imaginarme las situaciones en vida real de lo que esta narrado. Mi mayor frustacion es que me interese mas la lectura y encontrar libros que me atrapen muchoy me conmuevan realmente. Si tengo que leer es por el colegio,porque no leo en mis tiempos libres, prefiero ver series o hcaer otra cosa.
El libro que me genero sensaciones en el cuerpo fue el libro de "Nunca Mas" de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas donde relata esa historia tan tragica con detalles,mas de una ves me agarro piel de gallina o llore mientras lo leia. 
Los momentos en los que lei fueron a la noche despues de relajarme asi tengo mi mayor concentracion.  Por ultimo, me gustaria mucho este año leer, buscar y encontrar ese deseo por leer que tienen mucas personas y llevarlo como costumbre.

Eluney Silva.


sábado, 20 de abril de 2019

Biografías Lectoras

Mi Odio Hacia La Costumbre




No tengo un primer recuerdo relacionado con un libro lamentablemente. Desde chica que siempre fui igual, y nunca me gusto leer. En la primaria debes en cuando nos daban unos libros para leer como de tarea, pero yo nunca los leía. En cambio, una vez en séptimo grado, me mandaron a leer un libro llamado "Caídos del Mapa" y creo que ese es el único y primer libro que leí. Éste me llamó demasiado. Lo encontraba re divertido, tenía ganas de seguir leyendo en todo momento para saber más y más sobre lo que pasaba.  Después de tantos años de intento de poder leer algún libro de principio a fin, había pasado. Entonces a partir de ese día, trate de ver la literatura y los libros de otra forma. Capaz lo que me pasaba  era que no encontraba que era lo que me gustaba. Luego de unos días, fui a una librería y me puse a recorrer un poco a ver que podía llamar mi atención. En ese momento, lo había encontrado, era un libro llamado "Maze Runner" (Correr o Morir) de James Dashner. Insistí tanto a mis padres para que me puedan comprar ese libro. Al principio ellos me dijeron que no, solamente por la simple razón de que ellos me conocían y sabían que no lo iba a leer, pero finalmente lo llevamos.
Al llegar a mi casa, saque el libro de la bolsa, me acosté en mi cama y me puse leer. Fue la primera vez que estaba leyendo un libro por mi cuenta, esta sorprendida de mi misma. El primer día fue así, leí aproximadamente unas 20 hojas y lo dejé. Al día siguiente, leí otras 10 más. Pero ya a el tercero, mis ganas no eran las mismas. Y a partir de ese día nunca más volví a tocarlo y el libro se perdió.
Los años pasaron, y  cada vez mas me daba cuenta lo mucho que no me gustaban los libros. Ninguno llamaba mi atención, ni tampoco me interesaba acercarme a ellos.
No tengo un autor, ni un libro favorito por desgracia tal vez. No tengo ni tan solo una menor idea de algún autor o autora. Creo que solo conozco a María Elena Walsh, pero porque fue una escritora muy conocida.
Muchas veces me imaginé, en mis sueños, o en la realidad, que si me gustara leer, lo haría en una plaza abajo del sol, en la terraza de mi casa, etcétera. Pero si o si que sea al aire libre. Con pura soledad y solo el ruido de los pájaros.
Leer me resulta aburrido sinceramente, es como que no le encuentro el sentido. Cada vez que lo intento, me pierdo, se me va la mirada a cualquier cosa que llame mi atención. Para agregar, tengo la suerte de que a pesar de no leer, no tengo faltas de ortografía.
Yo en lo personal, no encuentro nada en ellos. Al contrario, todo lo que podría llegar a transmitir un libro, yo lo encuentro en otras cosas. Como en el baile, pero sobre todo en la música.
La música siento que me ayuda en todo momento. Cuando estoy triste, cuando estoy con amigos, sola, dibujando, siempre necesito d ella. Es una de las mejores compañías. Me da una paz, y un alivio al alma. También siento que me hace ver mejor las cosas y de otra forma.
Luego está bailar. Bailando distintos géneros de música, me desahogo, me relajo y me distrae de todo. Estas dos cosas son fundamentales en mi vida.  También quiero agregar, que escribiendo esto, me doy cuenta que tal vez no necesito de los libros porque no me hacen falta, teniendo algo tan lindo como la música y el baile.
Al no tener relación alguna con la literatura, no puedo hablar mucho de ella. Pero esto es lo justo y necesario que tengo para comer acerca de ella. Que en mi, la literatura puede ser reemplazada por algo más.


Alumna: Lucía Cosinatto. 4°1

Biografías Lectoras

Mis pasos por la lectura.
El primer recuerdo que tengo de la lectura fue en el colegio, leyendo "Cuidado con el perro" ese fue el primer libro que leí y mi favorito durante años, ya que me recordaba a mi infancia, es el día de hoy que también me recuerda a cuando estaba en los primeros años de primaria.
Mi autora favorita cuando era niña era Maria Elena Walsh, mi mama me leía algunos de sus libros, como por ejemplo Tutú Maramba. Me lo leía antes de dormir, y a veces cuando estabamos aburridas los fines de semana.
Ahora no leo con mucha frecuencia, pero la mayor parte de los libros que leí fueron en español, aunque tambien si tenia muchas ganas de leer un libro pero no lo encontraba en español, podia leerlo en ingles sin problema.
Yo en mi casa tengo una biblioteca en la cual tendre mas o menos 50 libros, compartidos con mi mamá, y muchas veces nos intercambiamos libros con vecinos o familiares, tampoco tengo problema en prestar libros, pero si en algun momento hay un problema ya se a quien no prestarle mas.
La tecnología influye mucho en mis habitos de lectura, ya que hace algunos años preferia comprarme libros, ahora no le veo sentido ya que puedo descargarlos gratis por internet. Pero la tecnología no sería un problema cuando tenga que leer, ai en verdad quiero leer un libro, lo voy a conseguir por donde sea, ya sea digital o en papel.
Yo solía leer a la noche, cuando todo en mi casa y en mi barrio estaba tranquilo, cuando ya todos se iban a dormir, me iba al comedor de mi casa, me preparaba un té, y generalmente leía durante horas, hasta los dias de semana cuando al otro dia tenía que ir al colegio, tambien disfrutaba de leer en el audio parque de la vuelta de mi casa, a la mañana es bastante silencioso, y mas los dias de semana.
No puedo leer en lugares ruidosos, como en el colegio, o en una plaza con juegos donde los niños gritan, por ejemplo.
Antes marcaba mucho los libros, con resaltadores, pero mi mama es muy lectora y cuando se entero que los marcaba con resaltador no le gustó mucho, entonces los empece a subrayar con lapiz, y les ponia un post-it. Me gusta mucho marcar libros asi, ya que se que si un dia quiero volver a sentir lo que sentí con ese libro, puedo agarrarlo y leer mis notas, o algunas frases remarcables del libro, Tambien si prestaba un libro, mientras lo leía le escribia notas a la persona a la cual se lo iba a dar, notas como “En esta parte vas a llorar” o “escribime cuando leas esta parte sobre lo que pensas de X personaje”
Lamentablemebte nunca leí un libro que me cambie la vida. Yo leía cuando era mas chica, entonces leía “libros de adolescente” como John Green. Igualmente me gustaría mucho leer un libro asi.
Todos los libros que empecé los termine, no me pasa lo mismo con las series o películas, las cuales puedo dejar por la mitad, los libros los termino si o si, no se cual sera la razón, pero por mas de que intente dejar un libro por la mitad nunca puedo.
Mi género literario favorito es el suspendo o el terror, el ultimo libro que leí fue “La pareja de al lado” es un libro de suspenso con una autora argentina, Sheri Lapena. Mis libros favoritos son los nunca podes llegar a imaginarte el final, este libro es uno de esos, con un final increíble (se lo puedo prestar si quiere).
Mi mayor hazaña fue leer un libro en una noche y haberlo entendido todo, me senti muy dentro de ese libro y fue el mismo del parrafo anterior, La pareja de al lado. Y mi mayor frustracion fue haber dejado la lectura, no es que la deje como dice la palabra, pero si la “pausé” y creo que me va a costar retomar el hábito.
Leía porque me divertia mas que nada, talvez estaba aburrida y me ponía a leer un libro en vez de prender la television. Tambien me gusta pasarle el habito a mis primos menores, porque aunque yo ya no lo haga me gustaría que tengan este habito.
Deje de leer porque me dejo de interesar sinceramente, ya no encontraba un linro con el que yo este todo el dia pensando en llegar a mi casa para leerlo, no me pasa hace mucho, y solo leo cuando me lo mandan para el colegio.
La lectura obligatoria no me gusta para nada, pero es algo que encuentro necesario, sin la lectura obligatoria en el colegio yo no hubiera leído libros como Farenheit o El Principito, pero si yo quiero leer un libro y me obligan seguramente pierda todo interés que tenia.
La lectura en el colegio me parece importante, leer educa, leer enseña, me parece que en todas las materias se tiene que “hacer popular” leer.
Un momento del dia para leer, si pudiera elegir sería durante la tarde, como a las 6 de la tarde cuando el sol esta bajando.
Yo leo de adelante para atrás, siempre como indique el libro que estoy leyendo. Y si, admito que si he salteado paginas porque me parecía contenido innecesario o que estaba de mas, o que explicaba o describía mucho, etc



                                                                                   Amparo Gonzalez, 4º1ª TT

viernes, 19 de abril de 2019

Mi biografía lectora

Mis padres de chica no me inculcaron el hábito de la lectura, pero para mejorar mi forma de leer solíamos leer cuentos infantiles como “Caperucita roja”, “Los tres cerditos”, entre otros. También leía los cuentos, novelas, poemas, etc. que la escuela nos mandaba a leer.
Yo creo haber empezado a leer por mi cuenta cuando estaba en la primaria y todavía usaba Facebook. No sé si cuenta realmente, pero recuerdo que en ese momento estaba de moda leer novelas (lo que ahora serían “fanfics”) en Facebook, que se trataban básicamente de historias súper clichés basadas en famosos. Solía llegar del colegio y pasar horas y horas frente a la computadora.
Tiempo después dejé Facebook, me pasé a otras redes sociales y, a la vez, descubrí una aplicación donde podía y puedo leer millones de libros: Wattpad. Seguí leyendo esas historias súper clichés durante mucho tiempo, probablemente hasta que entré al secundario.
Me encontraba en sexto o séptimo de primaria cuando leí mi primer libro en físico (sin contar los libros que me mandaban a leer en la escuela). Todos los adolescentes hablaban de Bajo la misma estrella de John Green y, aprovechando que se acercaba mi cumpleaños, le pedí a mis papás que me lo compraran. Un día después de que me lo hayan comprado, dediqué mi día entero a leerlo, era fin de semana, por lo que podía hacerlo. Recuerdo que solo paraba para comer o ir al baño, me terminé los cientos de páginas ese día.
El segundo libro fue la novela juvenil de Becca Fitzpatrick: Hush Hush. No lo compré, es una saga y los libros no eran ni son baratos, pero tenía una amiga que me los prestó. La saga completa me la leí en una semana.
El tercer libro fue uno que me regalaron a fin de año cuando terminaba la primaria, como recompensa por ser abanderada y la “mejor compañera”. No recuerdo el nombre porque tenía que ver con números, pero sé que me gustó y en parte porque no me esperaba un libro así viniendo de la escuela. Se trataba de una especie de novela juvenil muy linda, nada cliché.
Ya después empecé a leer por PDFs porque no me podía dar el lujo de comprar libros. Al tiempo lo dejé porque me incomodaba y también porque leí en algún lado que hacía mal a la vista, y más porque yo solía leer a la noche. Entonces, pasé de leer en PDFs a leer en Wattpad. Allí seguí leyendo esas historias clichés, en ese momento era lo que más colmaba la aplicación.
Cuando estaba en primer año me dieron ganas de probar escribir una historia. La avancé bastante, aunque nunca la terminé porque ya me había hartado de lo cliché, pero como a algunas personas todavía les gusta leer eso, actualmente cuenta con treinta mil leídas.
Leo en esa plataforma desde 2014 hasta la actualidad. Mucho de las novelas juveniles que leí ahí pasaron a físico e incluso algunas llegaron a las taquillas. Cuando en esos momentos tenía tiempo libre me la pasaba leyendo demasiado, por lo que me vi obligada a cambiar de géneros al no encontrar que leer. A partir de eso me empecé a interesar un poco más en libros de misterio y suspenso, en mis tiempos libres suelo leer eso o lo que me llame la atención de lo que la aplicación me recomiende.
En cuanto a mi forma de leer… Me gusta leer por las noches en mi cuarto, si no leo yo en silencio mucho no me puedo concentrar, por ej. cuando se lee en clases no puedo seguir en la totalidad la lectura porque soy de distraerme fácil, prefiero la lectura para la comodidad de mi casa.
Algunas veces, cuando no tengo ganas de llorar por un final triste, leo las últimas dos o tres oraciones del capítulo final que tal vez me indiquen como va a terminar. Si tiene final feliz es posible que lo lea, si veo que tiene un final triste pero interesante es probable que lea unos capítulos para entender. Todo depende.
Pienso que el sentido de la literatura en la escuela es la de poder generar la capacidad de analizar y crear un sentido crítico, a su vez conocimientos. Tal vez personalidades y gustos, por la lectura, nuevos géneros u otras cosas, como por ejemplo la escritura y demás.


Mayra Amarilla

Biografias Lectoras

                                                            Mi camino en la literatura
               
Para empezar, nunca fui de leer mucho, solo en la primaria en 6to/7mo si me acuerdo que leía uno que otro libro, pero actualmente no encuentro alguno que me interese en el sentido de leer su contratapa y querer leerlo, aunque tampoco me tomo el tiempo de buscar alguno. Uno de los primeros libros que recuerdo haber leído es “El fantasma de Canterville”. En mi primaria había una biblioteca en la cual te dejaban llevarte libros, pero uno a la vez. Desde chiquita me interesaban los cuentos de terror, entonces cuando lo vi y leí su contratapa me lo llevé. Ese fue el primer libro que realmente me dio intriga leer. Recuerdo que lo termine en 2 días. No era uno de los libros más largos, pero era el primero que lo terminaba en un tiempo corto. Los libros que leí siempre los termine, no hay alguno que me haya quedado por la mitad o por el estilo. La verdad es que no tuve algún libro que me haya cambiado la vida o me haya dejado una marca por el hecho de que no leo mucho y tal vez por esa razón no me paso. Nunca subraye, enmarque ni escribí los libros, prefiero dejarlos como están. Nunca doblaría una página o haría algo que cambie físicamente al libro. Mis géneros literarios favoritos probablemente serian drama, suspenso y policial. Me gustan mucho los libros de misterios, casos, entre otros. A la hora de leer suelo empezar por la contratapa y luego paso al cuento, por lo general no leo las biografías de los autores. No tengo ni tuve un autor favorito, de chiquita no lo tenía por el hecho de que no me fijaba en los autores, simplemente leía, luego cuando fui creciendo recuerdo haber leído libros de autores como Oscar Wilde, John Green, entre otros, pero a ninguno de ellos lo veía como mi favorito. Actualmente no lo tengo por qué no leo. Con el tiempo me di cuenta que mi mayor frustración como lectora seria no haber leído tantos libros en todos estos años, si leí algunos, pero no fueron muchos como me gustaría. Tristemente no podría decir cuál es mi mayor logro como lectora porque no tengo muchas opciones como para poder tomarlo como un logro.

Mi lugar favorito para leer es en mi cuarto a la noche, porque lo considero el momento más tranquilo del día, y de esta forma me puedo concentrar en la lectura. Aunque también podría ser cualquier sitio que sea silencioso, sin algún ruido que me distraiga. Un lugar en el que no puedo leer es en el colectivo ya que me mareo y me suelo perder, o tal vez no le prestó atención a detalles que tal vez son importantes. Muy pocas veces leí en el colectivo, ya que tenía que leer un libro que me pidieron en el colegio y por tal motivo no llegaba con los tiempos. La lectura obligatoria, por un lado, no me gusta. Siento que si alguien lee tiene que ser por su elección, ya que si el libro realmente no le gusta termina siendo una tarea muy aburrida, incluso hasta interminable. Pero por el otro lado podría llegar a pasar que, a una persona que nunca leyó o lo hace muy poco le guste el libro que le pide el colegio, y de esta manera gracias a aquello esa persona comience a interesarse más por la lectura, también poder saber el género literario que le gusta y de esta manera encontrar libros los cuales le interese, le guste. También con el tema de la lectura en el colegio note que desde la primaria hasta ahora cambiaron mucho los instrumentos con los cuales leer, y entre otras cosas. Recuerdo que, de chiquita en la escuela siempre leíamos con libros físicos que a veces teníamos que comprar o nos lo daba la misma escuela, y actualmente lo más común es leer a través el PDF, ya que es más fácil conseguirlo. También otro motivo es que al tenerlo en PDF no gastas dinero, por lo que esto le dio acceso a la gente que no podía comprarse libros, ya que salen caros. En mi opinión prefiero los libros en físico por el hecho de que no me gusta mucho leer a través de un dispositivo electrónico.

Ariana Anfuso


Biografía Lectora



¿Cuándo pasó?










Para comenzar, me encantaría aclarar que no soy una persona que lee mucho, no odio los libros ni nada parecido, solo que leer no es algo que me apasione, me tiene que llamar demasiado la atención para leer un libro. Antes me encantaba leer, pero ahora sin saber porqué, no encuentro nada especial en ellos, como si lo encuentro en otras cosas como escribir, o en la música. Con la música básicamente vuelo a otro mundo, pero eso ya es otro tema. Volviendo a la literatura, siempre que hablo con personas que realmente si les apasiona leer, me impacta la verdad, es hermoso ver como la literatura puede apasionar a alguien y sinceramente a mí también me encantaría que pase eso, que me encante leer, pero lamentablemente no es así. A veces me acuerdo cuando mi papá me regaló un libro. Había quedado encantada, le pedí que me compre los otros tomos, y trato de recordar cuando fue que deje de leer, o me dejó de gustar leer.
Si tengo que hablar de libros siempre aparece en mi cabeza la portada de un libro de Juan José Dimilta, que está en la biblioteca en el living de mi casa, y que cuando era más chica, se encontraba en un lugar bastante visible, y siempre que iba a leer mis cuentos cortos, los cuentos para niños, lo veía y decía en mí cabeza que lo iba a leer, años después y todavía no lo leí. Ahora lo veo y me doy cuenta que ya no quiero leerlo. De los cuentos cortos que leía, nunca me interesó saber cuál era cada uno de sus autores, por lo tanto, no tenía uno favorito. Hoy en día tampoco tengo un autor favorito, ni un libro favorito.
El primer libro que leí (refiriéndome a un libro “serio”) y que me dejó una marca, fue El Principito, que fue mi libro favorito en su momento. Otro que también leí, obligatoriamente para Lengua y Literatura, y que me dejó una enseñanza fue En la Línea Recta.
Como dije anteriormente, no leo mucho, pero cuando lo hago me gusta tener un separador a mano, es como si fuese una herramienta esencial para la lectura, sin marcar ni subrayar ningún libro, por la noche (luego de cenar) y en mi cuarto ya que en el living de mi casa está mi familia y nunca están en completo silencio como necesito para poder leer, me distraigo hasta con una mosca. Primero leo la contratapa, veo de qué se trata y luego comienzo desde la página uno hasta la última, sin saltear nada, no me gusta anticiparme de las cosas, siento que se quita la magia de la sorpresa, del no saber qué pasará, y si ya sabes que pasará es aburrido. No tengo una mayor hazaña como lectora, pero si mi mayor frustración como; no terminar Cuatro después de la Medianoche y (aunque tenga mis razones para no hacerlo) no leer más de lo que debería, y creo que esa es una de las razones por la que se lee en el colegio. Creo que es importante leer en el colegio ya que la lectura es parte del aprendizaje, si no leemos no sabemos, la mayor parte de las cosas las leemos, las guías del colegio, las novelas, etc.




Avril García

biografía lectora

FICCIÓN VS REALIDAD


Okey.

Empiezo.

Desde que era muy chica o incluso antes de que naciera a mi mama le encantaba leerme cuentos todas las noches. Algunos de los títulos que me acuerdo son: “Quién pidió un vaso de agua” y “Judy Moody”.
Cuando era muy chica,5-6 años, mi personalidad era completamente opuesta a lo que es hoy en día, era muy inquieta y caprichosa y no podía estar en silencio o sin hacer nada ni por treinta segundos. Amaba treparme por todas partes  lo que aterraba a mi mamá, por eso para que lo deje de hacer me mando a clases de acrobacia y me dio incontables libros para que leyera y la deje de hinchar. Le agradezco mucho eso.
Mi mama y mi hermana siempre leyeron un montón y yo las seguía desde atrás. Leía los libros que ellas terminaban, mi hermana compraba uno, lo leía, se lo daba a mi mama y después ella a mí. Así entre las tres compartimos muchísimos libros, una de las sagas que compartimos fue “caídos del mapa” de María Inés Falconi. A mi hermana le encantaban esos libros pero la verdad yo solo los leía porque estaban ahí, nunca me interesaron demasiado aunque  leí cada libro de la saga, son 12 libros, no sé cómo pude leerlos todos, ahora estoy segura de que no lo haría.
Cuando paso la fiebre por Caídos del mapa en mi casa empezó la de John Green, en ese momento tendría unos doce años y John Green estaba muy de moda.
Sus libros me encantaban, creo que él fue mi primer autor  favorito, ya sé, medio cliché, pero lo fue. De sus libros el que más me gusto fue “Buscando a Alaska”, aunque no era el más conocido la forma en que estaba escrito y sus personajes, en el momento en el que lo leí me impactaron bastante y me sentía muy identificada con el personaje principal.
El primero libro que decidí comprar por iniciativa propia fue “Harry Potter” de J.K. Rowling. No me acuerdo muy bien por qué, creo que vi una parte de alguna de las películas por la tele  y me dio curiosidad.
Nunca me gustaron las sagas me parecen interminables y que de nueve libros seguro solo dos son interesantes pero tienes que leer todos porque de alguna forma te encariñas con los personajes pero en algún momento te termina aburriendo, además me parece que se enfocan más en vender que en el arte. Pero Harry Potter no fue así para mí, ame cada libro, cada personaje, hasta cada lugar en el que transcurría la historia, admiro demasiado a la escritora porque no solo escribió, creo un mundo en el que millones de personas incluida yo desearían vivir, sé que cada libro es un mundo diferente pero ella lo llevo a otro nivel, casi como Marvel.
Después de leer Harry Potter siguieron bastantes libros más de diversos escritores y géneros.
 Mi ritual para elegir libros es el siguiente: un día que tenga libre voy a una librería, la recorro, me fijo lo habitual,  la portada y contratapa y si me llama la atención leo el primer capítulo, lo dejo y busco otros, así leo varios primeros capítulos pero no compro ninguno. Después vuelvo otro día y agarro el que no pude dejar de pensar en cómo seguía. Aunque la verdad es que casi nunca compro libros ya que mi mamá no solo lee un montón sino que nunca tira o vende ninguno así que en mi casa hay miles.
En estos últimos años me aleje bastante de la literatura no porque me haya dejado de gustar sino que me empezaron a interesar más otras formas de arte sobre todo el cine, de todas formas no deje de leer por completo sino que lo reservo para las vacaciones.
Algunos de los libros que sé que tengo que leer son la trilogía  “Las memorias del Águila y el Jaguar” de Isabel Allende que mi mama se cansó de recomendarme y sé que le gustaría mucho que la leyera y los dos últimos de Harry Potter que aunque fue una saga que me marco bastante nunca la terminé.
Me faltaron nombrar muchos libros que tanto odie como ame, pero creo más importante mencionar el porqué de la imagen y que significa para mí la literatura.
Los libros siempre fueron un medio para alejarme de la realidad y entrar en otros mundos y aunque a veces es necesario como todo en exceso hace mal. Para mí siempre fue mejor la ficción a la realidad, todo se siente más intenso y emocionante. Y me resulta mucho más fácil amar un personaje que a una persona de carne y hueso. Por eso también creo que fue bueno que haya dejado de leer, ya que  en estos últimos años logre conectarme más con las personas.

Camila Gonzalez Beker

Biografías Lectoras

Amor, color e imaginación en la literatura.

 Mi relación con la literatura comienza a mis siete años de edad, tan sólo leyendo aquél libro con la obligación de aprender ortografía, que poco a poco se convirtió en un hábito y el mejor medio de entretenimiento para mí. Ese libro era "Teresa" de Armando José Sequera, escritor que admiro más allá de la literatura, que con sus cientos de historias y cuentos me hicieron capaz de imaginar y ver colores en donde no los había.
 En mis primeros tres años de liceo, despertó el interés y creció el amor por la literatura en especial por las novelas, aunque también por la poesía, con personajes como Andrés Eloy Blanco, Canserbero, entre otros.
 Pues, en un principio mi apego con la novela viene de "Lágrimas de ángeles" de Edna Iturralde, la primera que leí y que me hizo reflexionar sobre la vida y dejó huella importante en la misma como lector. Tiempo después por recomendación leí "La metamorfosis" de Franz Kafka, un excelente relato lleno de sentimiento, dolor y oscuridad. "Doña Barbara" de Rómulo Gallegos. "Florentino y el diablo" de Alberto Arvelo Torrealba, por mencionar algunos. "Tres años en New York" de Ana Galán, libro en el que me sentí identificado. Y "En busca del Nuevo Mundo" de Arturo Uslar Pietri, este último siendo mi autor favorito.
 Entre libros que no terminé de leer "En el corazón de los fiordos" de Christine Kabus, cumple el objetivo de trasladarte a cierta localidad por su descripción geográfica, pero más allá de eso, aburre, no tiene emoción. 
 No puedo leer en sitios públicos, admiro a quienes pueden. No me gusta leer cuando hay ruido, no me gusta subrayar los libros, es una maldad, tampoco acostumbro a prestar mis libros, ¿Egoísmo, virtud o defecto?
 Tengo el hábito de leer bastante concentrado, durante las horas de la madrugada, cuando se escucha el silencio absoluto en mi habitación. Me gusta la literatura, porque siento que es el único arte capaz de hacerte trasladar a un tiempo, época o lugar específico a través de textos que hacen abrir tu imaginación sin ningún límite.
 Jesús Díaz N.

Biografías Lectoras

Mi mundo pasado de los libros 
    
 Los primeros recuerdos que tengo sobre los libros son los cuentos de María Elena Walsh. En mi casa tenía una colección entera, que compartía con mi hermana, y también los leía en el jardín. Estoy segura de que antes de eso leía otros cuentos para niños, pero no los recuerdo claramente. 
    Entrando a la escuela primaria, a los 6 años, los profesores de todos los cursos organizaban una “terraza de lectores” cada año, donde nos daban un listado con 20 libros y, en 3 meses, teníamos que haber leído como mínimo 7. Los prestábamos entre compañeros, opinábamos y recomendábamos y así, la lectura obligatoria se convertía en una elección, cuando decidía leer más libros de los que me pedían, simplemente porque me llamaban la atención. Recuerdo que también leía algunos libros del listado de mi hermana, dos años más grande. Fuera de esa actividad no prestaba ni suelo prestar libros, por el miedo a que no vuelvan o sí lo hagan, pero en malas condiciones. Durante toda mi educación primaria esa iniciativa escolar fue mi principal motivación para leer, aunque también leía algunos libros por fuera del colegio, que habitualmente eran regalos familiares. 
     Cuando tenía alrededor de 10 años, tenía el hábito de leer el último párrafo de los libros antes de comenzaron, e intentaba comprenderlo durante mi lectura. Dejé de hacerlo cuando, lógicamente, arruiné la sorpresa de un gran final. Mi género favorito era el policial, que conocí por las lecturas del colegio. Siento que, en lo recorrido de mi educación, las lecturas obligatorias fueron, en general, placenteras o al menos productivas, aunque por supuesto hay excepciones. Hoy no tengo un género favorito, leo lo que me llame la atención en el momento. 
     Hace unos años que perdí el hábito de la lectura, pasé a leer uno o dos libros por año (sin contar la lectura obligatoria). Elijo libros que me interesan, pero muchas veces los dejo abandonados, ya sea porque no encuentro el momento para leerlos o porque ya no me interesan tanto como al momento de comprarlos. Siento que antes leía mucho más que ahora porque no le dedicaba tanto tiempo a la tecnología como lo hago ahora, además de que no recibo la misma motivación que antes. Aun así, cuando decido leer, lo sigo disfrutando. 
      Me gusta leer en lugares tranquilos, generalmente recostada en un sillón o en mi cama, antes de dormir o a la tarde un fin de semana. No puedo leer en movimiento, me mareo siguiendo la lectura en el subte o el colectivo y me cuesta seguir la lectura si algún ruido molesto me distrae. 
    Leo cuando quiero conocer, cuando quiero imaginar y estimular mi mente, cuando quiero emocionarme, distraerme, o cuando estoy aburrida y necesito otra cosa que una red social para ocupar el tiempo, pero no leo cuando siento que no puedo dedicarle el 100% de mi cabeza a la lectura, cuando no puedo entregar mi mente completamente a la historia. No logro disfrutar la lectura si sé que tengo que estar haciendo otra cosa, o si no puedo elegir mis tiempos libremente. 
    Me quedan muchos libros pendientes, algunos los elegí yo, otros me los recomendaron. Pasé mucho tiempo sin leer como lo hacía antes, quizá ya es hora de recuperar los hábitos perdidos y volver a disfrutar el mundo de la literatura.

Candela Dama

Biografías Lectoras



Libros ayer y hoy

Para comenzar a escribir esta biografía, necesariamente debo remitirme a mis primeros años de vida, cuando mi mamá me leía un cuento diferente antes de dormir. A veces tenían menos dibujos, a veces más; pero siempre me gustó la idea de escuchar cada relato.
Algunos años después, cuando tuve 5 años, aprendí a leer sola. Como en el jardín teníamos el sistema de biblioteca móvil; todas las semanas podíamos elegir un libro para llevar a casa y leer. Así es como se me vienen a la mente libros como “Pinocho”, “El gato con botas” o “Las pulgas no andan por las ramas” de Gustavo Roldán.
Con el pasar de los años, me fui adentrando cada vez más en la lectura; cuando ya estaba en primaria, me fasciné con muchos de los libros de Luis Maria Pescetti, como por ejemplo “Natacha” o “El pulpo está crudo”.  Otra autora que seguí mucho en mi infancia, fue a María Inés Falconi con la saga “Caídos del mapa” así como a Liniers con su saga de historietas “Macanudo”.
Para la época de séptimo grado en adelante, comencé a leer libros y novelas más largos, algunos de mis favoritos fueron las sagas de “Los Juegos del Hambre”, “Hush, Hush” y “Maze Runner”, así como “Momo”, “Eleanor & Park” y “La Ladrona de Libros” entre muchos otros.
Recientemente leí “Historias de diván” de Gabriel Rolón y “Toque de queda” de Jesse Ball, un libro que me encantó. Actualmente también me interesan los cuentos de Cortázar y Borges, por la magia de sus relatos. Un libro de Cortázar, que no pude terminar de leer, el cual sigue implicando una frustración para mí, es “Rayuela” ya que lo empecé a leer cuando tenía 12 años y se me hacía muy complejo entenderlo. Igualmente tengo ganas de volver a leerlo.
Casi siempre consigo mis libros en librerías, porque no me gusta tener la presión encima de saber que tengo que devolver el libro y por lo tanto procurar que esté impoluto. Muchas veces presto mis libros, pero siempre a personas cercanas que sé que los van a cuidar. En mi biblioteca no se encuentran todos los libros que leí, ya que muchos fueron prestados, pero igualmente tengo bastantes en exhibición.
No me gusta para nada marcar libros, porque siento que arruina toda la estética del libro en sí. Si hay frases que me llamen la atención, sin duda me las acuerdo, o en todo caso las transcribo, pero no las marco.
En cuanto a la tecnología, siento que no hubo cambios en las formas de lectura, ya que no me gusta la idea de leer en el celular o en e-books. Pero obviamente, en cuanto a rutina de lectura, los cambios son muy notables, ya que muchas veces la tecnología nos distrae de incontables maneras y hace que le dejemos de dedicar tanto tiempo a las demás cosas, por ejemplo a la lectura.
Mi lugar favorito para leer es en los colectivos, sobre todo cuando tengo viajes largos por delante, aunque también me gusta leer en mi cuarto, a la noche. Un lugar donde no me puedo concentrar para la lectura es el parque, me desconcentran los sonidos.
No siento que haya algún libro en particular que me haya “cambiado la vida”; muchas veces los libros nos marcan con pequeñas cosas, pero no hay ninguno con el cual yo haya notado un cambio trascendental en mi vida.
En cuanto a la literatura en la escuela, me parece que es algo fundamental, sea en los primeros años escolares como en los últimos; ya que además de fomentar el pensamiento propio y la imaginación, ayuda a mejorar la ortografía, así como también, quizás sirva para acercar a la lectura a algunos que no lo estaban.
 Leo porque es un hábito que desde chica me lo inculcaron, pero también porque muchas veces es una alternativa para distraernos de las cosas que nos pasan día a día. Aunque muchas veces dejo de leer por no tener el tiempo suficiente, voy a intentar procurar no perder este hermoso hábito nunca.
-Mora Quintans, 4to 1a