FICCIÓN VS
REALIDAD
Okey.
Empiezo.
Desde que era muy chica o incluso antes de que
naciera a mi mama le encantaba leerme cuentos todas las noches. Algunos de los
títulos que me acuerdo son: “Quién pidió
un vaso de agua” y “Judy Moody”.
Cuando era muy chica,5-6 años, mi personalidad era
completamente opuesta a lo que es hoy en día, era muy inquieta y caprichosa y
no podía estar en silencio o sin hacer nada ni por treinta segundos. Amaba
treparme por todas partes lo que
aterraba a mi mamá, por eso para que lo deje de hacer me mando a clases de
acrobacia y me dio incontables libros para que leyera y la deje de hinchar. Le
agradezco mucho eso.
Mi mama y mi hermana siempre leyeron un montón y
yo las seguía desde atrás. Leía los libros que ellas terminaban, mi hermana
compraba uno, lo leía, se lo daba a mi mama y después ella a mí. Así entre las
tres compartimos muchísimos libros, una de las sagas que compartimos fue “caídos del mapa” de María Inés Falconi. A
mi hermana le encantaban esos libros pero la verdad yo solo los leía porque
estaban ahí, nunca me interesaron demasiado aunque leí cada libro de la saga, son 12 libros, no sé
cómo pude leerlos todos, ahora estoy segura de que no lo haría.
Cuando paso la fiebre por Caídos del mapa en mi
casa empezó la de John Green, en ese momento tendría unos doce años y John
Green estaba muy de moda.
Sus libros me encantaban, creo que él fue mi
primer autor favorito, ya sé, medio cliché,
pero lo fue. De sus libros el que más me gusto fue “Buscando a Alaska”, aunque no era el más conocido la forma en que
estaba escrito y sus personajes, en el momento en el que lo leí me impactaron bastante
y me sentía muy identificada con el personaje principal.
El primero libro que decidí comprar por iniciativa
propia fue “Harry Potter” de J.K.
Rowling. No me acuerdo muy bien por qué, creo que vi una parte de alguna de las
películas por la tele y me dio
curiosidad.
Nunca me gustaron las sagas me parecen
interminables y que de nueve libros seguro solo dos son interesantes pero tienes
que leer todos porque de alguna forma te encariñas con los personajes pero en algún
momento te termina aburriendo, además me parece que se enfocan más en vender
que en el arte. Pero Harry Potter no fue así para mí, ame cada libro, cada
personaje, hasta cada lugar en el que transcurría la historia, admiro demasiado
a la escritora porque no solo escribió, creo un mundo en el que millones de
personas incluida yo desearían vivir, sé que cada libro es un mundo diferente
pero ella lo llevo a otro nivel, casi como Marvel.
Después de leer Harry Potter siguieron bastantes
libros más de diversos escritores y géneros.
Mi ritual
para elegir libros es el siguiente: un día que tenga libre voy a una librería,
la recorro, me fijo lo habitual, la
portada y contratapa y si me llama la atención leo el primer capítulo, lo dejo
y busco otros, así leo varios primeros capítulos pero no compro ninguno. Después
vuelvo otro día y agarro el que no pude dejar de pensar en cómo seguía. Aunque
la verdad es que casi nunca compro libros ya que mi mamá no solo lee un montón
sino que nunca tira o vende ninguno así que en mi casa hay miles.
En estos últimos años me aleje bastante de la
literatura no porque me haya dejado de gustar sino que me empezaron a interesar
más otras formas de arte sobre todo el cine, de todas formas no deje de leer
por completo sino que lo reservo para las vacaciones.
Algunos de los libros que sé que tengo que leer
son la trilogía “Las memorias del Águila y el
Jaguar” de Isabel Allende que mi mama se cansó de recomendarme
y sé que le gustaría mucho que la leyera y los dos últimos de Harry Potter que aunque
fue una saga que me marco bastante nunca la terminé.
Me faltaron nombrar muchos libros que tanto odie como ame, pero
creo más importante mencionar el porqué de la imagen y que significa para mí la
literatura.
Los libros siempre fueron un medio para alejarme de la realidad
y entrar en otros mundos y aunque a veces es necesario como todo en exceso hace
mal. Para mí siempre fue mejor la ficción a la realidad, todo se siente más
intenso y emocionante. Y me resulta mucho más fácil amar un personaje que a una
persona
de carne y hueso. Por eso también creo que fue bueno que haya dejado de leer,
ya que en estos últimos años logre
conectarme más con las personas.
Camila Gonzalez Beker

Se dan muchas razones para leer, pero creo que hay una que es indiscutible: la vida, leyendo, es mucho más interesante porque se nos abren miles de posibilidades de vincularnos al mundo y a nosotros mismos. Entonces, no se trata de aislarse sino de encontrarse sin resignar que el amor, lo que conmueve y atrae, son tan reales como vos y el quilibrio entre leer y no leer.
ResponderEliminarGracias por compartir.