viernes, 11 de octubre de 2019

Muchas letras para pocas palabras (Andres Gilbert)




El archienemigo
El monstruo del armario miraba con su monstruoso ojo por la cerradura de la puerta entreabierta. Allí estaba, el ser más espeluznante y terrorífico de todo el mundo. Su archienemigo, el que más miedo le daba al acostarse, el monstruo debajo de la cama.


Es hora de dormir
Acababan de termina de jugar a las escondidas, cuando encorto a su hijo se dio cuenta que ya estaba cansado, se lo podía ver en sus pequeños ojos azules, así que lo llevo a su cama y dio un beso en la frente, pero como ya era de costumbre se fijó debajo de la cama porque su hijo siempre le tuvo miedo al monstruo debajo de la cama y esta vez estaba muy cansado para pedírselo lo hizo como un favor. Cuando se asomó a mirar estaba su hijo en forma fetal con los ojos bien abiertos y dijo “hay alguien en mi cama”.


Despertar de un sueño y vivir la pesadilla
Regresaba del colegio y estaba mi madre cocinando la comida mientras mis hermanos ponían la mesa. “Por fin llegaste, ya es hora del almuerzo, avisale a tu padre que venga a almorzar” dijo su madre con una voz muy dulce, mientras sacaba el pollo del horno. Fui al comedor y ahí estaba un gran ejemplo a seguir como persona, un gran sabio de la literatura española, a la cual le dedico toda su vida a estudiar. “Mama dijo que te avise que vengas a comer” le dije de una manera muy educada y delicada. Cuando por fin estábamos todos en la mesa y estaba por dar el primer mordisco, me desperté con los gritos de mis padres peleándose y los lloriqueos de mis hermanos.


Revivir
Estoy tomando el colectivo llorando, con frío.
De un momento para otro empiezo a revivir ese momento y no sé cómo salir de ahí, me bajo del colectivo, entro a su departamento y estoy subiendo las tres escaleras del edificio.
Ahora, dentro del ascensor voy subiendo al segundo piso, la puerta está cerrada pero cuando vuelvo a abrir los ojos estoy caminando por el corredor.
La vuelvo a ver.
Está ahí sentada con su computadora.Intento decirle con mayor definición y con una voz no temblorosa que lo que me dijo no estuvo bien. Ella me dice que le da mucha rabia que yo esté ahí invadiendo su privacidad que ya no me quería ver más, me dice que debo preguntarle antes de asumir que ella quiere estar conmigo. Eso me lastimo profundamente, pero como aún el dolor no está causado, ya no siento el dolor.


Nos levantamos, caminamos por el pasillo, bajamos el ascensor, bajamos las escaleras y ahí salimos del estudio donde trabajamos a unos cuantos pasos de distancia. Me despido y voy hacia la parada porque no quiero subir y que minutos después baje de nuevo llorando.


Ingenua infancia
Durante toda la infancia creí que todas las heridas se curaban con un beso y que todos los problemas se solucionaban pidiendo perdón.


Pedro Pérez
Pobre pintor portugués, pide prestadas pinturas para pintar pequeños pasajes para pasear por Paris para Pascua. 


Solo
Siempre tenía esa sensación de paz y tranquilidad. Suspiró, recogió el rifle y dejo atrás el caos el miedo y la confusión.

El verdadero terror
“Amor, no me baja la regla hace dos semanas.”

El príncipe
Poco después de la media noche el príncipe sale sigiloso del castillo, mientras Cenicienta duerme profundamente. Mientras él va en busca de la hermanastra de su esposa, aquella mujer de enormes pies que tanto le fascinan.
Linda
Abrió el periódico rápidamente pasando hoja por hoja sin perderse un mínimo detalle.  ¿Cómo puede ser q no este? Pero si este pueblo es chico.
Han pasado tres meses y todavía no hay ninguna noticia suya, ya no aguanta más en cualquier momento le va a dar un infarto. Se ha ido sin haber dejado ni un rastro, ¡anda a saber done este ahora! Es momento de regresar a como era antes, pero él no se acuerdo como era estar sin ella.
Harto de todas las noticias que le parecían estúpidas tira el periódico sin terminar de leerlo. En ese momento entra su madre a dejarle una chocolatada con tostadas. “Dani, ¿esa no es linda?” le dice señalando una de las ultimas noticias. ¡Si es ella, la encontré, es mi perra Linda!

1 comentario:

  1. Ideas interesantes, algunas mejor resueltas que otras y un cuento ajeno, copiado de Burgos, Estrella, 1988, “El príncipe” publicado en la revista El Cuento, México: GV Editores. Una pena que hayas tomado esa decisión con la que te quitás mérito pues cómo no desconfiar del resto de tus textos. La duda queda instalada, por segunda vez.
    NOTA: 6

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