viernes, 11 de octubre de 2019

Cambalache de microrrelatos (Mora Quintans)


Sabiduría
Era una tarde de domingo, muy aburrida como es de costumbre.
Tenía a Pomelo, mi gato anaranjado, acostado al lado mío, ronroneando al compás de los mimos.
De repente, noto algo extraño en su mirada, como si quisiera decirme algo. Me acerco, y logro notar, sólo por un segundo, qué dentro de sus ojos, hay galaxias llenas de las estrellas más lindas.

Él solito se ahogó bajo el agua
Último momento: Todo crimen de Estado requiere de encubrimiento.

Sé ver
Abro los ojos y todo fue un sueño.
Me levanto de la cama y salgo a caminar por la ciudad, pero a medida que avanzo mis pies cada vez tocan menos el suelo.  Comienzo a volar y volar por toda la ciudad, sintiendo el fresco aire en mi cara.
Pero ya es tarde, tendría que irme a dormir.

Toc, toc
Hernán escuchó que alguien tocaba la puerta. Le extrañó, no esperaba a nadie.
Cuando abre, la única presencia allí era la del viento.
Al cerrarla, se escucha decir del otro lado de la puerta ¿Quién es?

Los ciclos
Margarita, tomando un café con la Muerte le preguntó: ¿y vos, le tenés miedo a la vida?

¿Justicia?
El policía, en sus relucientes zapatos negros, buscaba con su mayor esmero poder encontrar y castigar al osado criminal que se atrevió a corromper la ley y robar.
El criminal, con sus únicas zapatillas de lona agujereadas, se escapaba del policía y solo buscaba poder sobrevivir.

 La casa de caramelo
Siguiendo los caminitos de migas de pan por el bosque, me encontré con una casa de ensueño, hecha de pan, cubierta de bizcocho y cuyas ventanas eran de azúcar.
Cuando toco el timbre, una sonriente anciana me abre las puertas y detrás de ella logro divisar a dos niños a punto de ser incinerados. Afortunadamente alcancé a llamar a una psiquiatra.


El día de la marmota
Ana vive absorbida por la virtualidad. Usa el celular en todo momento: opina, borra, comenta, compara. No puede parar de actualizar sus redes sociales constantemente.
De lo que no se da cuenta, es de que se está olvidando del mundo real, y si no levanta la vista no lo va a recordar.

A otra cosa mariposa
Hay muchas personas manifestándose en el centro de la ciudad. Vistos desde arriba, me doy cuenta de que en realidad son mariposas de muchísimos y hermosos colores, revoloteando por todos lados.

Cinema Paradiso
Si la película terminó ¿qué estoy viviendo?











1 comentario:

  1. Ideas sensibles, imágenes hermosas y algunos textos bien logrados y otros que no sorprenden o no capturan el mecanismo del microrrelato. Todos agradables y originales.
    NOTA: 8-

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